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miércoles, 22 de febrero de 2017

La historia de Luis Morua, el Señor Maratón - 22/02/2017

Luis Morua, el Señor Maratón.

Luis Morua Aguilar nacido en Torreón Coahuila, es un padre de familia aficionado a correr y cuando está a días de cumplir los 57 años, ya cuenta en su haber 21 maratones corridos, 3 ultras maratones y una cantidad muy grande de medios maratones y otras carreras más cortas, con apenas 6 años corriendo. Un dato admirable.

Luis llego a Tijuana a la edad de 12 años con la idea de llegar a Los Ángeles California, pero el destino lo hizo quedarse en esta ciudad y con el tiempo formó una bonita familia con su esposa Martha Julia y sus tres hijos (Luis, Laura y Lilian) que también corren.
Luis Morua

Aquí el “Señor Maratón” nos cuenta su historia, como inicio su pasión por correr y su predilección por los maratones.


Comienza la historia.

-Si puedes Pa!- Fue lo que escuche de mis hijos cuando les mencione mi intención de correr un maratón.

Inicie a correr a insistencia de mi hijo, él tenía poco tiempo haciéndolo, intentaba eliminar ese sobrepeso que durante años lo acompañaba. Yo me abandonaba en ese sofá cada vez, cada día después del trabajo y regularmente con una cerveza en mano, ya mi sobrepeso también era notorio pero no tenía preocupación alguna por mi salud, en realidad me sentía “bien” y esos malestares pasajeros pues los consideraba dentro de lo normal.
Yo siento al correr una fuerza divina que me acompaña

Recuerdo bien a mi hijo ese día parado en el umbral de la puerta a punto de salir a correr; -Que onda jefe vamos a correr a la playa, anda anímate, acompáñame-.  Por un momento lo mire a los ojos y mi pensamiento en unos segundos me llevo a ver el esfuerzo que él estaba  realizando, trataba de cambiar físicamente y posiblemente si me negaba pensé frustraría su motivación.

Entonces mi hijo pensando en mi salud y yo pensando en la de él, decidí acompañarlo esa vez y de ahí, de ese tiempo para acá, la vida cambio.

Salíamos bien arropados, en pleno verano, con sudadera y capucha, la idea era sudar lo máximo posible. Al principio como todos, apenas si lograba trotar un kilómetro. Sí que es difícil y complicado, pero después igual que todos, vas avanzando y cada vez logrando más y más distancia y he aquí el embrujo o la magia de correr que te atrapa, ya nada es como antes y te preguntas si el tiempo pasado fue perdido.


La primera carrera

La primera distancia fue un medio maratón; el Rosarito Puerto Nuevo, sí que fue toda una hazaña y una experiencia inolvidable. Pero para mí no era suficiente un medio, la ansiedad me ganaba por correr más sin siquiera hacerlo, era un “sí puedo”, “si se puede” que martillaba mi cabeza  y fue entonces que mi hija Lili me comentó sobre el Maratón Gobernador. -¡Si puedes papa!.... Y después de eso, las ultradistancias.

Ya han pasado más de 20 maratones y los tres ultras de la Baja, mis piernas si se cansan pero mi alma me lo agradece. Correr un maratón es una verdadera proeza, lo digo por lo que te deja; simplemente dejas de ser un simple mortal. La satisfacción que te deja el correr distancia es incomparable con nada o con todo lo que pueda ser esta vida, te crees único y a la vez el ser más humilde de la tierra.

Yo siento al correr una fuerza divina que me acompaña, un bienestar en mí ser que me hace ser tolerante y optimista más de lo común, pero finalmente me hace sentir ser más fácilmente feliz.


Sus experiencias

Las experiencias vividas son únicas y extraordinarias; la más decepcionante, el Maratón Gobernador 2016, por no haber alcanzado medalla y enterarme que otros las reclamaron sin haber corrido completa la distancia. ¡Si!, las medallas de maratón son mi debilidad, representan para mí todo el esfuerzo y entusiasmo que le pones a la carrera, desde los entrenamientos hasta el cruzar la meta, logrando recorrer esos 42 kilómetros con 195 metros que a veces los gozas y otras tantas los sufres.

La más satisfactoria; el primer maratón que corrí donde mi hija Lilian me esperaba en la meta y otro más cuando corrí al lado de mi hijo su primer maratón. Y que puedo decir del de Chicago, donde mi hija Laura pequeñita ella, se agigantaba entre una multitud vitoreándome y tal pareciera que toda la gente la secundaba, el Rock & Roll de San Diego, donde mi hermana Paty y mi madre se hicieron presentes y no puede ser menos ese primer maratón “Lala” donde Ale y Vale se las ingeniaron para  seguirme durante todo el trayecto.
La experiencia más satisfactoria; el primer maratón que corrí donde mi hija Lilian me esperaba en la meta

Y que les puedo decir del de Querétaro, increíble y bonita ciudad, la magia de Guadalajara donde nuevamente Lili se hace presente y el de Ensenada con una calidez humana que jamás te abandona durante el trayecto.


La cancelación del Maratón de Tijuana

Dejo al final hablar de nuestro Maratón Internacional de Tijuana; lo he corrido en cinco ocasiones y cada vez es mejor, superando en calidad y organización el anterior y el anterior y el anterior…He tenido la fortuna de correrlo acompañado de mis hijos y eso es un enorme gozo para mí y si le agregamos la cantidad de amigos y los que se van sumando, pues sí que es algo especial.

Apenas me entero que este año no se realizara, argumentando cuestiones que caen como pretextos que ofenden la inteligencia del corredor. Tijuana es una ciudad grande con aspiraciones a ser cada día mejor y más reconocida a nivel mundial. Un Maratón abre las posibilidades a que esto suceda más pronto de lo imaginable,  porque hoy por hoy la industria del “running” crece a pasos agigantados.
Inicie a correr a insistencia de mi hijo

La proyección que da realizar un maratón en una ciudad como la nuestra, es una ventana a que el turismo sano voltee a vernos y no ese turismo de sexo y drogas por el cual nos reconocen. Soy realista en cuanto a la situación económica actual, al cambio de administración, a las prioridades que pueden ser para nuestra comunidad, en lo que no estoy de acuerdo es en que esta nueva administración, le falte fuerza de voluntad para hacer lo que considero es su deber, más que nada para fomentar el deporte y también para la proyección de nuestro municipio a nivel internacional que el Maratón lo da por sí solo.

La vida me ha dado tanto que ya no tengo algún plan a futuro, solo vivir en armonía con lo de cada día, de pronto podrá aparecer un nuevo reto (que no busco) y pues… ¡a darle!

Por: Luis Morua

Edición y prologo: Germán Rodriguez Sr.

Fotos: Germán Rodriguez Jr.

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